The Sandman

Adoro esta serie, no es un secreto, y ya les he contado antes la cantidad de referencias mitológicas que encontramos en su primera temporada, pero, ¿por qué no recordarlas una vez más?

El protagonista de la serie es Sandman, un personaje de la cultura anglosajona, especialmente celta, que esparce arena sobre los ojos de quienes duermen, provocándole sueños. Aunque en general se refieren a él como Sueño, nombre con el que los romanos asumieron al dios griego Hipnos (῞Υπνος), cuyo cometido era hacer dormir a las personas, y dándole como nombre propio el de Morfeo, un dios romano, pese a que su nombre este formado sobre raíces griegas, que aparece nombrado por primera vez en el libro XI de las “Metamorfosis” de Ovidio (v. 632), y se presenta como uno de los mil hijos del dios Sueño, que no posee ninguna capacidad relacionada con el hecho de dormir en sí mismo, su poder radica en hacer que las personas tengan sueños, entendidos como visiones, mientras duermen.

La serie nos presenta a la familia del protagonista, los Eternos, enumerando 6 hermanos de Sueño, que serían Muerte, los gemelos Deseo y Desesperación, Delirio, Destrucción y Destino de entre los que sólo Muerte (θάνατος) coincidiría con lo que Hesíodo nos cuenta sobre los hermanos de Hipnos, el Sueño.

Las Parcas son, en la mitología, divinidades romanas del Destino, aunque en origen fueron demonios del nacimiento, terminan por identificarse con las Moiras griegas, convirtiéndose en las hilanderas del destino de cada persona. Se trataría de tres hermanas, Átropo, Cloto y Laquesis, que regulan la vida de cada mortal desde su nacimiento hasta su muerte, eligiendo el color del hilo que marcará su vida e hilando la primera, enrollándolo la segunda y cortándolo la tercera en el momento final. En la serie aparecen representadas como tres mujeres, una joven, una adulta y una anciana, que conocen el pasado, presente y futuro, ofreciendo en ocasiones información sobre él a distintos personajes.

En el episodio “El sueño de mil gatos”, llevado a la pantalla a través de la animación, aparecen como guardianes de un punto de paso importante tres criaturas míticas: un dragón, un grifo, criatura con cabeza y alas de águila y cuerpo de león y Pegaso, un caballo alado nacido de la sangre de la gorgona Medusa tras su muerte.

El último capítulo de la primera temporada está dedicado a la musa Calíope. Aparece como exesposa de Morfeo y madre, junto a él, del héroe griego Orfeo. La realidad mitológica es que efectivamente es una de las posibles madres del héroe, según la versión, pero sobre su paternidad hay unanimidad en que sería el dios-río Eagro. Por lo que Morfeo y Orfeo no tienen parentesco real ni parece haber existido una relación entre Caliope y Morfeo.

Calíope se refiere a Morfeo como “el dador de formas”, una referencia a su función mitológica de adoptar la forma de diferentes seres humanos para aparecerse en los sueños de los durmientes, y le llama Oniro, nombre que recibe un genio de los sueños que aparece, por ejemplo, en el canto II de la Ilíada, cuando Zeus le envía a aparecer en los sueños de Agamenón para engañarle.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *